Plaza de San Gregorio, 19. Telde

Horario

Lunes a Jueves: 9:00 - 13:00h / 16:00 - 20:00h. Viernes: 9:00 - 17:00h

Llámanos

928 692 966 / 629 024 103

Pide tu cita

La primera consulta es Gratis!

La caries del biberón en bebés

Los dientes de leche de su hijo son muy importantes aunque sean temporales, ya que son necesarios para masticar, hablar y sonreír y también sirven como marcadores de posición para los dientes permanentes. Estos dientes pueden sufrir caries que son conocidas como caries dental de la edad temprana o “Caries del Biberón”.

Es una enfermedad infecciosa que afecta a los bebés en periodo de lactancia y que provoca un proceso destructivo del diente. Aparece debido a que las bacterias se alimentan de los restos de azúcares que se quedan en la boca de los bebés durante mucho tiempo, por líquidos que contienen azúcares naturales, como la leche o el zumo de frutas, haciendo que los ácidos ataquen a sus dientes de leche provocando la desmineralización de la superficie dental.

¿Qué lo causa?

Este tipo de caries suele producirse en los dientes frontales superiores, pero puede darse también en otros dientes.

Una de las causas más comunes que puede provocar la “Caries del Biberón” se presenta en los bebés acostumbrados a dormirse con el biberón en la boca, ya que el flujo de saliva disminuye durante el sueño y los ácidos de la boca se reproducen ocasionando importantes daños en sus futuros dientes de leche.

La enfermedad también afecta a los niños cuyos chupetes se humedecen en azúcar, miel o jarabes para que se duerma más fácilmente, o los que abusan del chupete, ya que cualquier fluido dulce que deje restos en la boca aumenta las posibilidades de aparición de caries.

Síntomas

El síntoma más evidente de la caries de la primera infancia es la aparición de manchas blancas en los dientes. Estas lesiones siguen la forma del margen gingival de los incisivos superiores, en forma de “media luna” o semicircular . Con el tiempo, estas manchas se oscurecen y se vuelven amarillentas o negruzcas.

Si se deja sin tratamiento, la infección puede puede provocar dolor o infección e incluso, si no se trata a tiempo, puede provocar la pérdida de los dientes de leche. Esta pérdida en la infancia puede ocasionar problemas para hablar o masticar y el niño puede llegar a desarrollar malos hábitos alimenticios, dientes torcidos o daños en sus dientes permanentes.

Cómo evitarla

La buena noticia es que es muy fácil evitar estas caries. Simplemente se deberá seguir una higiene bucodental adecuada en el niño y las siguientes recomendaciones:

  • Limpiar y masajear los dientes y las encías del bebé envolviendo un trozo de gasa humedecido alrededor de nuestro dedo y masajeando suavemente sus encías y dientes después de cada toma o comida, sobre todo antes de acostarle por la noche, para mantener sus encías y dientes sanos y facilitar el proceso de dentición. 
  • No permitir que los niños se queden dormidos con un biberón con leche. Asimismo, debemos limpiar correctamente las tetinas y juguetes al menos una vez al día y sustituirlas tan pronto como manifiesten signos de desgaste ya que las gomas acumulan muchos azúcares y restos de alimentos.
  • Comenzar a cepillar los dientes del bebé sin pasta de dientes desde que le salga el primer diente. Más tarde utilizar una pasta dental adecuada a su edad. El cepillo de dientes ha de ser suave y la cantidad de pasta dental tiene que ser del tamaño de un grano de arroz.

Una dentición sana en la niñez muchas veces resulta en una dentición permanente saludable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *